15 de septiembre de 2012


Cuanto más se sabe menos se habla.
Es por eso por lo que de lo que más se habla
es de lo que menos se sabe.
Cuanto más se conoce menos se actúa,
es por eso por lo que el que menos conoce
más inmerso está en este mundo.

Porque él no puede ver otros.

El agua corre porque no piensa,
y por eso la naturaleza es sabia y superior,
porque no se detiene, es inmutable,
mas nunca deja de cambiar.

Y para ella nosotros somos como las células son para nosotros
cosas que mueren en sus adentros para su continuación.
Por eso los cielos no tienen compasión alguna.