Hoy tengo insomnio, como cada noche,
procuro evitar el sueño, como quien huye de algo,
me arrepiento de no haber salido a pasear a la calle,
pese a la lluvia, ir al kiosquero a comprar tabaco,
tomar un café sólo mientras observo a la madre
de la mesa de al lado,
leyendo su revista sin consciencia alguna del tiempo,
ojalá pudiese sentir como ella
el sonido del vacío.
Quisiera pasar el resto de mis días bebiendo café,
adoro su calor efímero hasta el momento de beber,
el humo que sube trepando el aire invisible,
como particulas de luz descifrando el infinito.
Hoy he salido a dar un paseo, al parque,
llovía, pero las gotas de lluvia, mientras me mojaban,
segregaban en mi vientre deleites innombrables.
Miento, porque sé que hablo, sé que miento,
no soporto el olor del café, ni dar los buenos días.
A penas puedo escuchar a las demás personas,
puesto que encuentro más interesantes mis propios pensamientos,
mis desvaríos son la puerta que me liberan del cuerpo,
que me permite eliminar el concepto de tiempo,
entonces por fín me relajo,
cierro los ojos, y sueño.
David Veloso.