22 de abril de 2013

Todas estas personas
que bajan por la calle
se mezclan con la luz
y me narran el mensaje
de que todo funciona,
que el destino y la vida
dan forma a nuestra carne.

Ahora se que cuanto veo
no es realidad, no es cierto,
y bajando la calle, aislado,
en mi programa cerebral
me relajo y me contento,
porque todo está por conocer.

Tal vez conozcamos la verdad
después de muertos.

Tal vez la muerte, como la vida,
sea tan solo otro tipo de ilusión.

Nada supimos,
nada sabemos,
nada sabremos...¡Oh, bien!

¿Podremos dejar de querer saberlo?