12 de mayo de 2013

Me salió la luna
con su canto embustero
ofreciéndome pechos como cubatas
de esos que te los bebes
para no recordar.

Salí del bar de la calle del carmen
de cuyo nombre no pude acordarme
y ella fumaba lenta y sola
de un cigarrillo light.

"Perdona mujer, no quiero molestarte,
es sólo que en tus dedos,
y en lo que de mi olvidaste,
encuentro el latido de la noche de madrid,
fumando lenta y sola
de un cigarrillo light".

¡Quién fuera cigarro!
para consumirse entre tus dedos y tu boca.

¡Quién fuera el mes de septiembre!
para verte nacer una y cien veces.

Y en mis sueños me agarro a tu coleta,
como único salvavidas posible,
y en mis delirios te hago mía,
para después entregarte al viento,
y así, por fín, poder abrazarte.

La mujer del cigarrillo light,
la mujer de los sueños escondidos
detrás de una barra de un bar cualquiera
de la calle del carmen.

Me salió la luna
con su canto embustero,
y me pareció menos mentira
cuando me imaginé en tus pechos,
de esos que te los bebes
para nunca olvidar.