4 de julio de 2013

Exlitio

Te amo, porque al amarte, amo al mundo,
ya no me retuerzo en un pozo sin fondo,
alimentando mi trágica existencia,
porque no encuentro lo trágico,
si en este mundo hay gente como tú,
que prefiere la salud del mundo a la propia,
porque nada me duele si alguien sufre,
porque mi sufrir es diminuto con el llanto
que puebla al mundo, sin descanso, sin compasión,
porque te amo y hasta que no te he amado,
no he amado antes, no, antes sólo me amaba a mí,
ahora sé que te amo porque sé que todo lo amo,
porque siempre estuviste para recordármelo,
y juntar nuestros cuerpos no tiene sentido,
sin antes haber juntado nuestras almas hasta sangrar,
porque te amo, y al amarte, ya no estoy solo.

Pero maldigo al mundo por no amarte,
lo maldigo en cada instante de perdón,
me duele, me duele amarte,
porque me duele el mundo,
cuando te asfixia en invención destructiva,
y tú creas, y creas, y creas,
hasta vaciarte, para dar luz y sentido,
a los que te escurecen con conocimiento.

Y por fin te amo, porque por fin me acepto,
por fin me perdono y no me castigo,
porque mi castigo es el del mundo,
y mi felicidad es la de todos,
y no tengo derecho a sufrir,
si tú sufres, porque el mundo llora,
abandonado y triste en manos del ávaro,
y tu lloras y sufres porque todo es odio,
y tú eres amor, tanto, que te confunden.

Te amo, porque amo al mundo,
te amo porque el mundo te ama y tú no lo ves,
y cortaría mis venas entre el cielo y yo,
para que sólo así, tú pudieras amarte,
como lo amas todo, como yo te amo.