Tu recuerdo como insmonio,
la noche en mar interminable,
el día como inalcanzable fin,
tu piel morena y divino abrazo.
Mi locura ingobernable,
nuestro temor al tiempo,
la cama en solitario lugar,
mi tremenda falta de fe.
Un beso que se ahorca,
tú tumbada sobre el cesped,
yo desequilibrado y tranquilo,
la pasión como lenguaje.
Tu olor, tu ensoñado olor,
la luna en forma de barco,
el cielo como cien mares,
amor como rutina esmeralda.
Yo caigo y caigo vacío,
tú sientes y sientes viva,
la ciudad nos entrega,
escapando la eternidad.
Mi insomnio como recuerdo,
tu sonrisa en delicado triunfo,
el adios como tangible fianza,
la noche como bien común.
Un calor vaporoso y real,
la caricia que faltó al mundo,
mi lagrima en sentido pecho,
tu ilusión como salvavidas.
Mi insomnio, tu recuerdo,
la locura y mi cama y el cielo,
el mar en eterna pasión,
la luna como único testigo.