8 de noviembre de 2013
Mamá, quise ser artista
Quién tiene cojones de escribir poesía sin pensar en lo que pueden estar pensando. Quién es tan valiente como para vivir la vida sin vivírsela en los otros. Quién, en definitiva, tiene lo que se necesite para vivir su propia vida. Quién, en su sano juicio, podría vivir la vida que se sabe merecida. Qué sentidos, qué intelecto, qué conjunto de loqueseas sabe aceptar de una vez por todas que el mundo no es lo que proyectamos de nuestro uno. Quién no se dice nunca que no se soporta antes del sueño tras el que esperamos el siguiente y -por tanto- nuevo día. Quien a todo respondiera que no -si es lo que lo hay-, no existe. Ésa es mi verdad y es lo que confirma lo antes escrito.