He visto un universo bailar sobre mis manos,
lo he visto reír y cantar,
seducir a la palabra hasta calmarla,
lo he visto siendo yo tan hormiga,
y el universo tan mundo,
y la vida tan muerte,
y la oscuridad tan luz.
Lo he visto y no soy capaz de recordarlo,
lo he visto al dormir,
y en la cara de un niño gitano.
Lo he visto en la sonrisa macabra de un funcionario del orden,
lo he visto en la mirada extinguida pero abierta de los buscadores
de basura,
lo he visto en la lluvia sobre mi cara y en mi vaso de ron,
lo he visto al cerrar los ojos;
miento, nunca llegué a ver el universo,
pero lo escuché latiendo;
miento, no lo escuché pero lo sentí entre mis dedos;
miento, no lo sentí sino que adiviné su olor sobre la lluvia;
miento,
era la lluvia;
miento,
era mi yo amándolo todo
a través del universo.
Miento, era el universo amándome todo y siempre,
a través de este cuerpo que bebe café y hoy no vió el día.
Miento, eras tú al leer estas palabras que no son ni tinta,
pero nada es mentira ni verdad,
porque he visto al universo bailar alrededor de mi mano,
y el universo me hizo girar.