3 de septiembre de 2014

La vida es un cuento

Soy un sueño,
No me pertenezco.
Donde resido no hay ley.
Vivo sin forma en un lugar muy lejano
Donde el tiempo es suavemente movido por el viento.

En mi mundo, la armonía se mantiene
Gracias a las flautas.
Con su canto crean una dulce danza
entre ellas y el silencio,
Juegan inocentemente como dos gatos
que se tienen por hermanos.
No tenemos bestias de acero emitiendo
Sonidos violentos.
Todos los niños que no existieron,
Viven aquí, manteniendo vivo el espíritu;
No decaen, no crecen.
Ingenuos, bailan por siempre,
Sin saberse así mismos;
Saltan, juegan y ríen con amor,
Son la semilla del alma.

En la orilla, sentados en sillas de luz,
Los ancianos, fumando largas pipas,
Cuentan viejas historias, ayudados por el humo,
Que las narra por ellos.
Duelos de espada entre piratas
Con grandes celebraciones entre cantos y ron,
leyendas de héroes venidos del cielo,
y también relatan antiguas guerras,
Las cuales nunca vivieron, porque no existieron.
A veces ponen malas caras, porque los niños no atienden,
Pero todo es tan natural, que acaban siempre riendo.

Alegría eterna se te concede
Encontrándote dentro de ti.
Fuera donde existimos violentamente
contra nuestra voluntad,
Nada de lo que vemos es verdad:
Cuanto más ríe el hombre
Mayor es el llanto que esconde.
Dentro, la forma, al igual que la muerte,
Es solo un cuento, y la vida, un mal sueño.