Las gotas de un piano mojado
son las notas de lluvia que caen,
tan frias y reales, agudas y afiladas.
El alma canta el agua y la melodía.
La lluvia es la armonía de la pena
de esta noche ensombrecida; mi vida.
Sobre los tejados y las ventanas
sobre los rosas y el mundo soñado
descienden racimos de notas hermosas.
Y la lluvia es de Dios, y el piano.