20 de octubre de 2014

Ha empezado a llover, y la lluvia asciende hacia arriba. En la noche,
se abre un agujero en el cielo y del vacío nace una asombrosa llama.
La llama se empieza a transformar en un rostro de volutas azuladas
que empieza a tomar carne, poco a poco, unos pechos de una mujer,
una melena negra: Mi madre levita en el cielo de los relojes al revés.


Pintura,
En mi techo hay un mar de cuchillos que penden de finísimos hilos,
una luna verde, y un agujero por el que salen las mariposas blancas.