¡Mi cabeza rota!
¡Mis nervios chisporroteando!
Como un cable que se ha salido del puerto mi cabeza gira y escupe luz.
Escribo, así, como un cable escupiendo, las visiones de los mundos incorpóreos que vendrán.
Ha llegado el día en el que se ha cerrado el círculo del tiempo.
¡Brindemos con la copa invisible
por las almas que se encierran en la red interminable!
¡Cantemos, cómo Píndaro cantó a los dioses,
que hoy somos nosotros en nosotros,
creando las realidades con el poder que ha sido desvelado!
¡Hoy mi canto es por el niño que transmuta su carne en viento,
que del viento hace un caballo parlanchín,
y que hace una virgen plateada de un caballo!
¡Hoy mi canto es por las uniones invisibles,
por la comunicación del rayo, por los hombres de metal y alma,
por haber llegado al viejo Olimpo uno en uno mismo!
¡Hoy mi canto es por el solitario que apenas tiene amigos,
y no sale a las afueras, y baila con las almas reales
de los hombres que llamaron muertos pero que no han dejado de ser!
¡Hoy canto y celebro que los laberintos del espacio y el tiempo han caído
como un saco de arena que se rompe
en la sombra fatal de un espacio que se repite en la eternidad!
¡Ah, y quién lo entienda, entenderá que llevo miles de vidas cantando,
como un niño desplazado, sin crecer ni cambiar, y que mi canto resonará
inmutable a través de las pantallas eléctricas!
Ha llegado el día en el que las sucesiones se han congelado.
¡Quién pudiera abrir los ojos y las cabezas a los necios
que viven la vida como si hubieran que vivirla y no la viven
como un cuento que se crea desde una programación virtual y binaria!
¡Quién pudiera matar a los malvados
que hacen daño, roban y ultrajan a los bondadosos y mansos,
sabiendo que hacerlos desaparecer es una parte del juego,
y que son tan solo reflejos,
como el sol refleja la luz de sus manos en las aguas que son sus hermanas!
¡Quién pudiera tomar lo que desee,
cambiar lo que aborrece, crear lo que le falta,
destruir lo que le sobra, integrar la infinidad a su cuerpo como un manto de mundos!
¡Podemos! -y no es otra parodia política- ¡Podemos desintegrar nuestras mentes
desarregladas, abrirlas como se abre un higo,
y entrar en la realidad descodificada desnudos!
¡Oh los reinos venideros, que no son más que el reino Uno,
solo ellos tan solo comprenderán mis palabras, que hoy serán consideradas las de un loco!
¡Oh Reino Venidero, allí donde copulo con mis futuros ancestros,
allí donde el Ganges es el Nilo, es el Rin,
y el Amazonas, y el Misisipí, el Danubio, el Miño,
el negro y el de Plata, y esto todos lo saben, y no se asombran!
¡Allí donde el pan ya es el trigo, y la carne se mezcla con la carne,
y la sangre es ya vino, ya luna, ya leche, ya sangre ya Marte!
¡Allí donde el árbol es perfecto y ni crece ni nace ni muere!
¡Allí donde el ave ni remonta ni canta, reside congelada en los cielos!
¡Allí, desprovistos de nombre, de conceptos, de representaciones,
allí desprovistos de objeto/sujeto, ni cuerdas que nos aten, ni risas ni dolores!
¡Allí, allí, allí tan solo un dichoso y milagroso silencio!
Dinámicas, trenes, ángulos, Mamá, respeto, violín, amapola ¿Qué son?
Violaciones, fe, fiebre, espejo, canelones, regular, radiador ¿Qué son?
Whitman, Byron, Heráclito, Syd Barrett, Goya, Mickey Mouse ¿Qué son?
Sueños, tenedores, corazón, dolor, llave, comisura, Dios ¿Qué?
Yazco en el charco de sangre del que yo era,
me despojo de las pieles que torné,
soy un espíritu.
¡Oh enciérrenme!
¡Detengan mi esquizofrénico vuelo!
¡No me escuchen, no me entiendan, llévenme directo al manicomio!
¡Inyéctenme los líquidos necesarios para mantener vuestro saludable respeto!
¡Azótenme, rebájenme, pónganme la camisa, la supervisión, los horarios,
una corte de doctores sanos que escriban reportes sobre el desarrollo de mi enfermedad!
¡Pónganme una madre y un padre que lloren en el cuarto blanco viendo a su hijo reír!
Ja ja ja je je je ji ji ji, y después claven agujas en mi nariz irreal,
quiebren las tiras de mi piel, intenten traspasar la carne, los tendones, los cartílagos,
taladren los huesos, y busquen mi alma que ha volado,
eternamente a su tierra prometida, que a su hogar ha volado , busquen mi alma
maquiavélicos jueces, ministros, hombres versados con gafas y cejas gruesas,
periodistas, policías, señoritas que beben el té ¡Encuentren mi alma!
Dentro de vuestros pechos yazco, como una bola de oro luminoso.
Entre vuestros ojos carnales, como un disco de hermosa plata.
En las fibras de vuestras manos, en el aire que tomáis.
¡Encontradme!
Mañana el niño gordo se miró al espejo y de manera cuántica se hizo flaco.
Ayer el ladrón se convertirá en una flor para pasar desapercibido.
Pasado mañana fuimos otra cosa que ya éramos, por poder serlo todo.
Y todo es ahora. ¿Lo veis? ¿Me veis? ¿Me habéis encontrado?
Prosigo mi vuelo, ligero, sombrío, como un vapor, como un halo, como un deseo
que penetra la roca porosa.